lunes, 31 de agosto de 2015

"Oda al mar" - Pablo Neruda

          
Aquí en la isla
el mar
y cuánto mar
se sale de sí mismo
a cada rato,
dice que sí, que no,
que no, que no, que no,
dice que sí, en azul,
en espuma, en galope,
dice que no, que no.
No puede estarse quieto,
me llamo mar, repite
pegando en una piedra
sin lograr convencerla,
entonces
con siete lenguas verdes
de siete perros verdes,
de siete tigres verdes,
de siete mares verdes,
la recorre, la besa,
la humedece
y se golpea el pecho
repitiendo su nombre.
Oh mar, así te llamas,
oh camarada océano,
no pierdas tiempo y agua,
no te sacudas tanto,
ayúdanos,
somos los pequeñitos
pescadores,
los hombres de la orilla,
tenemos frío y hambre
eres nuestro enemigo,
no golpees tan fuerte,
no grites de ese modo,
abre tu caja verde
y déjanos a todos
en las manos
tu regalo de plata:
el pez de cada día.

Aquí en cada casa
lo queremos
y aunque sea de plata,
de cristal o de luna,
nació para las pobres
cocinas de la tierra.
No lo guardes,
avaro,
corriendo frío como
relámpago mojado
debajo de tus olas.
Ven, ahora,
ábrete
y déjalo
cerca de nuestras manos,
ayúdanos, océano,
padre verde y profundo,
a terminar un día
la pobreza terrestre.
Déjanos
cosechar la infinita
plantación de tus vidas,
tus trigos y tus uvas,
tus bueyes, tus metales,
el esplendor mojado
y el fruto sumergido.

Padre mar, ya sabemos
cómo te llamas, todas
las gaviotas reparten
tu nombre en las arenas:
ahora, pórtate bien,
no sacudas tus crines,
no amenaces a nadie,
no rompas contra el cielo
tu bella dentadura,
déjate por un rato
de gloriosas historias,
danos a cada hombre,
a cada
mujer y a cada niño,
un pez grande o pequeño
cada día.
Sal por todas las calles
del mundo
a repartir pescado
y entonces
grita,
grita para que te oigan todos
los pobres que trabajan
y digan,
asomando a la boca
de la mina:
"Ahí viene el viejo mar
repartiendo pescado".
Y volverán abajo,
a las tinieblas,
sonriendo, y por las calles
y los bosques
sonreirán los hombres
y la tierra
con sonrisa marina.
Pero
si no lo quieres,
si no te da la gana,
espérate,
espéranos,
lo vamos a pensar,
vamos en primer término
a arreglar los asuntos
humanos,
los más grandes primero,
todos los otros después,
y entonces
entraremos en ti,
cortaremos las olas
con cuchillo de fuego,
en un caballo eléctrico
saltaremos la espuma,
cantando
nos hundiremos
hasta tocar el fondo
de tus entrañas,
un hilo atómico
guardará tu cintura,
plantaremos
en tu jardín profundo
plantas
de cemento y acero,
te amarraremos
pies y manos,
los hombres por tu piel
pasearán escupiendo,
sacándote racimos,
construyéndote arneses,
montándote y domándote
dominándote el alma.
Pero eso será cuando
los hombres
hayamos arreglado
nuestro problema,
el grande,
el gran problema.
Todo lo arreglaremos
poco a poco:
te obligaremos, mar,
te obligaremos, tierra,
a hacer milagros,
porque en nosotros mismos,
en la lucha,
está el pez,  está el pan,
está el milagro.

Poesía vertical - Roberto Juarroz

El otro que lleva mi nombre ha comenzado a desconocerme.
Se despierta donde yo me duermo,
me duplica la persuasión de estar ausente,
ocupa mi lugar como si el otro fuera yo,
me copia en las vidrieras que no amo,
me agudiza las cuencas desistidas,
descoloca los signos que nos unen
y visita sin mí las otras versiones de la noche.
Imitando su ejemplo,
ahora empiezo yo a desconocerme.
Tal vez no exista otra manera de comenzar a conocernos.

sábado, 29 de agosto de 2015

"Dibujaba ventanas en todas partes" - Roberto Juarroz

Dibujaba ventanas en todas partes. 
En los muros demasiado altos, 
en los muros demasiado bajos, 
en las paredes obtusas, en los rincones, 
en el aire y hasta en los techos.  
Dibujaba ventanas como si dibujara pájaros. 
En el piso, en las noches, 
en las miradas palpablemente sordas, 
en los alrededores de la muerte, 
en las tumbas, los árboles.  
Dibujaba ventanas hasta en las puertas. 
Pero nunca dibujó una puerta. 
No quería entrar ni salir. 
Sabía que no se puede. 
Solamente quería ver: ver.  
Dibujaba ventanas. 
En todas partes.

martes, 18 de agosto de 2015

"A Thought went up my mind today" - Emily Dickinson


 A Thought went up my mind today -
That I have had before -
But did not finish — some way back -
I could not fix the Year -
Nor where it went — nor why it came
The second time to me -
Nor definitely, what it was -
Have I the Art to say -
But somewhere — in my Soul — I know -
I've met the Thing before -
It just reminded me — 'twas all -
And came my way no more -

miércoles, 22 de julio de 2015

Mircropoemas - Marwan

"Sé que la quiero porque cuando me dicen que elija dos mujeres, la elijo dos veces a ella".

"Hacer el amor no tiene gran complicación. Lo realmente difícil es deshacerlo".

lunes, 13 de julio de 2015

"Te traes" - Carlos Salem













Saber que andas por ahí
chiquita
comiéndote el mundo con esos ojos
que ya han visto demasiado.
Que no discutes con los pájaros
porque sabes que siempre tienen la razón
(hasta los buitres).
Y que tus piernas largas
dibujan signos de pregunta
que la vida se niega a responder.
Que duermes poco para no perderte nada
y sospechas que todo ocurre en el instante
en que descansas.
Que no les robas las monedas
a los ciegos de amor
ni les compras cupones de la ONCE
para no ganar con trampa.

Que has llorado lo justo y la injusticia.
Que te abres como se abre la mañana
cuando el día merece la alegría.
Que eres tímidamente temeraria
escandalosamente discreta
coherente hasta la contradicción
cometa subterráneo
volcán hecho de nubes
sangre que enciende fuegos
en lugar de apagarlos.

Saber que andas por ahí
chiquita
y que en algún parpadeo me tocas
o te tocas
sin analizar el precio de los besos
ni la cotización bursátil del deseo
hace que el día siga teniendo
el tacto de tus noches
y por lo tanto
me río en la cara de los calendarios
mientras las sábanas bailan
cuando no las veo
un tango feliz de bienvenida.

Y yo
bicéfalo al pensarte
sonrío a nadie
o sea a ti
que llegas y te traes
con esos ojos que ya han visto demasiado
y por suerte
no se cansan
todavía
de mirarme.

lunes, 6 de julio de 2015

"Saudade" - Miguel Falavella


 
 










Agarrarse el dedo con una puerta duele. 
Golpearse la cara contra el piso, duele.
Torcerse el tobillo, duele. 
Una bofetada, una trompada, un puntapié, duelen. 
Duele golpearse la cabeza con el borde de la mesa,
duele morderse la lengua, u
una caries y piedras en los riñones también duelen.
 
Pero lo que más duele es la saudade.
 
Saudade de un hermano que vive lejos.
Saudade de una cascada de la infancia. 
Saudade del gusto de una fruta que no se encuentra más.
Saudade del papá que murió, del amigo imaginario que nunca existió…
Saudade de una ciudad. 
Saudade de nosotros mismos, cuando vemos que el tiempo no nos perdona.
Duelen todas estas saudades.   Pero la saudade que más duele es la saudade de quien se ama.
Saudade de aquellos besos que se daban en el portal.
Saudade es básicamente no saber.
No saber si él continúa sin afeitarse por causa de aquella alergia.
No saber si ella todavía usa aquel top que le compraste…
No saber si él fue a hacerse la revisión de cada 6 meses por su problema de salud.
No saber si ella sigue sufriendo en la oficina con aquel  jefe…
Si él por fin aprendió a entrar en Internet y a manejar google.
Si ella aprendió por fin a aparcar de culo. 
Si ella sigue desayunando yogurt griego con granada…
Si ella sigue llorando con las películas.
Saudade realmente es… ¡no saber!
No saber qué hacer con los días que son más largos;
no saber cómo encontrar tareas que detengan el pensamiento;
no saber cómo frenar las lágrimas al escuchar esa música;
no saber cómo vencer el dolor de un silencio…
Saudade es la mirada que pone Nick Nolte en la escena final del Príncipe de las Mareas.  Saudade es no querer saber si ella está con otro, y al mismo tiempo querer saberlo.  
Es no saber si él está feliz, y al mismo tiempo preguntar a todos los amigos de una forma indirecta por eso…
Es no querer saber si él está más delgado o si ella está más guapa.
 
Saudade es nunca más saber acerca de alguien a quien se ama, y aun así que te duela.