Encontrarás a personas que derrochan seguridad,
sonrisas, convicciones y que afirman haber tomado
siempre las decisiones correctas.
Que aseguran que no hay grietas en su pasado.
Que no hubo errores, ni noches sin dormir,
ni monstruos al acecho bajo la cama,
ni amores que los dejaron
malheridos flotando
en medio del océano.
Cuando encuentres a alguien así
no lo dudes:
O miente
o no ha sabido vivir en absoluto.
"Así como el no pensar expone y el no sentir expresa,también,lo que no sucede debe contarse" Macedonio Fernández.
lunes, 28 de marzo de 2016
viernes, 19 de febrero de 2016
Ventana sobre una mujer I - Eduardo Galeano
Esa mujer es una casa secreta.
En sus rincones, guarda voces y esconde fantasmas.
En las noches de invierno, humea.
Quien en ella entra, dicen, nunca más sale.
Yo atravieso el hondo foso que la rodea.
En esa casa seré habitado. En ella me espera el vino que me beberá.
Muy suavemente golpeo a la puerta, y espero.
En sus rincones, guarda voces y esconde fantasmas.
En las noches de invierno, humea.
Quien en ella entra, dicen, nunca más sale.
Yo atravieso el hondo foso que la rodea.
En esa casa seré habitado. En ella me espera el vino que me beberá.
Muy suavemente golpeo a la puerta, y espero.
domingo, 14 de febrero de 2016
domingo, 20 de diciembre de 2015
"La mala racha"- Eduardo Galeano
Mientras dura la mala racha, pierdo todo. Se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria: pierdo llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres, caras, palabras. Yo no sé si será gualicho de alguien que me quiere mal y me piensa peor, o pura casualidad, pero a veces el bajón demora en irse y yo ando de pérdida en pérdida, pierdo lo que encuentro, no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de que se me caiga la vida en alguna distracción.
sábado, 19 de diciembre de 2015
"Nochebuena" - Eduardo Galeano
Fernando Silva dirige el hospital de niños en Managua.
En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar.
Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo queda en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos pasos lo seguían. Unos pasos de algodón; se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba atrás. En la penumbra lo reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedían permiso.
Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano:
-Decile a… -susurró el niño-
Decile a alguien, que yo estoy aquí.
sábado, 12 de diciembre de 2015
domingo, 22 de noviembre de 2015
"El viento y el alma" - Luis Cernuda
Con tal vehemencia el viento
viene del mar, que sus sones
elementales contagian
el silencio de la noche.
Solo en tu cama le escuchas
insistente en los cristales
tocar, llorando y llamando
como perdido sin nadie.
Mas no es él quien en desvelo
te tiene, sino otra fuerza
de que tu cuerpo es hoy cárcel,
fue viento libre, y recuerda.
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