jueves, 11 de julio de 2013

Lord Byron

Camina bella, como la noche...

Camina bella, como la noche
De climas despejados y de cielos estrellados,
Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz
Resplandece en su aspecto y en sus ojos,
Enriquecida así por esa tierna luz
Que el cielo niega al vulgar día.

Una sombra de más, un rayo de menos,
Hubieran mermado la gracia inefable
Que se agita en cada trenza suya de negro brillo,
O ilumina suavemente su rostro,
Donde dulces pensamientos expresan
Cuán pura, cuán adorable es su morada.

Y en esa mejilla, y sobre esa frente,
Son tan suaves, tan tranquilas, y a la vez elocuentes,
Las sonrisas que vencen, los matices que iluminan
Y hablan de días vividos con felicidad.
Una mente en paz con todo,
¡Un corazón con inocente amor!

Versión de F. Maristany



lunes, 27 de mayo de 2013

"Carpe diem" - Walt Whitman


                                                
                                      
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar al mundo.
Porque, pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.
Somos seres humanos llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis; nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sopla en contra, la poderosa obra continúa. Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puede ser libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes. Huye.
"¿Emito mi alarido por los techos de este mundo?" dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples, se puede hacer poesía bella sobre las pequeñas cosas.
No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante. Vívela intensamente, sin mediocridades.
Piensa que en ti está el futuro, y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes pueden enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron, de nuestros poetas muertos, te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros, los poetas vivos.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.


viernes, 24 de mayo de 2013

"La fábula de los ciegos" - Hermann Hesse

   Durante los primeros años del hospital de ciegos, como se sabe, todos los internos detentaban los mismos derechos y sus pequeñas cuestiones se resolvían por mayoría simple, sacándolas a votación.
   Con el sentido del tacto sabían distinguir las monedas de cobre y las de plata, y nunca se dio el caso de que ninguno de ellos confundiese el vino de Mosela con el de Borgoña. Tenían el olfato mucho más sensible que el de sus vecinos videntes. Acerca de los cuatro sentidos consiguieron establecer brillantes razonamientos, es decir que sabían de ellos cuanto hay que saber, y de esta manera vivían tranquilos y felices en la medida en que tal cosa sea posible para unos ciegos.
   Por desgracia sucedió entonces que uno de sus maestros manifestó la pretensión de saber algo concreto acerca del sentido de la vista. Pronunció discursos, agitó cuanto pudo, ganó seguidores y por último consiguió hacerse nombrar principal del gremio de los ciegos. Sentaba cátedra sobre el mundo de los colores, y desde entonces todo empezó a salir mal.
    Este primer dictador de los ciegos empezó por crear un círculo restringido de consejeros, mediante lo cual se adueñó de todas las limosnas. A partir de entonces nadie pudo oponérsele, y sentenció que la indumentaria de todos los ciegos era blanca. Ellos lo creyeron y hablaban mucho de sus hermosas ropas blancas, aunque ninguno de ellos las llevaba de tal color. De modo que el mundo se burlaba de ellos, por lo que se quejaron al dictador. Éste los recibió de muy mal talante, los trató de innovadores, de libertinos y de rebeldes que adoptaban las necias opiniones de las gentes que tenían vista. Eran rebeldes porque, caso inaudito, se atrevían a dudar de la infalibilidad de su jefe. Esta cuestión suscitó la aparición de dos partidos.
    Para sosegar los ánimos, el sumo príncipe de los ciegos lanzó un nuevo edicto, que declaraba que la vestimenta de los ciegos era roja. Pero esto tampoco resultó cierto; ningún ciego llevaba prendas de color rojo. Las mofas arreciaron y la comunidad de los ciegos estaba cada vez más quejosa. El jefe montó en cólera, y los demás también. La batalla duró largo tiempo y no hubo paz hasta que los ciegos tomaron la decisión de suspender provisionalmente todo juicio acerca de los colores.
     Un sordo que leyó este cuento admitió que el error de los ciegos había consistido en atreverse a opinar sobre colores. Por su parte, sin embargo, siguió firmemente convencido de que los sordos eran las únicas personas autorizadas a opinar en materia de música.




 

martes, 23 de abril de 2013

"M'aclame a tu" - Vicent Andrés Estellés (versió de Pau Alabajos)



M'aclame a tu mare de Terra sola,

arrape als teus genolls amb ungles brutes,

invoque un nom o secreta consigna,

mare de pols, segrestada esperança.


Mentre el gran foc o la ferocitat

segueix camins, segueix foscos camins,

m'agafe a tu, al que més estimava,

i cante el jorn del matí il.limitat.


El clar camí, el pregon idioma,

un alfabet fosforescent de pedres,

un alfabet sempre amb la clau al pany,

el net destí, la sendera de llum.


Sempre a la nit il.luminat enter,

un bell futur, una augusta contrada,

seràs el rent que fa pujar el pa,

seràs el sol i seràs la collita.


Seràs la fe i la medalla oculta,

seràs l'amor i la ferocitat,

seràs la clau que obri tots els panys,

seràs la llum, la llum il.limitada.


Seras confí on l'aurora comença

seràs forment, escala il.luminada.


Seràs l'ocell i seràs la bandera,

l'himne fecund del retorn de la pàtria,

tot esquinçat de l'emblema que puja,

seràs l'ocell i seràs la bandera.


Jo pujaré piament els graons

i en arribar al terme entonaré

el prec dels vents que em retornaves sempre.


 

martes, 9 de abril de 2013